OOPS... ELLA VIVIÓ OTRA VEZ: & JULIET REMEZCLA AL BARDO EN LA ERA DE MAX MARTÍN

Gianna Harris in & JULIET on Broadway — photo credit Evan Zimmerman for MurphyMade

Reseña de & JULIET en Broadway: giros de trama y grandes éxitos pop por Kareem Tabsch

El musical “jukebox” —ese formato que construye una historia a partir de canciones reconocidas— ha vuelto con fuerza a Broadway en los últimos años, apoyándose en los catálogos de artistas tan diversos como Michael Jackson, Alanis Morissette, Jimmy Buffett y Neil Diamond, con resultados dispares tanto en lo artístico como en lo comercial. Algunos logran justificar su existencia con una narrativa sólida; otros parecen creados a la inversa, como simples vehículos para encadenar hits.

& Juliet se ubica en un punto intermedio.

Construido en torno al repertorio del superproductor sueco Max Martin, el espectáculo funciona, esencialmente, como una vitrina reluciente para algunos de los himnos pop más pegajosos de los últimos treinta años. Si el nombre no le resulta familiar, su música sí lo será. Martin es responsable de éxitos para Britney Spears, Backstreet Boys, *NSYNC, Kelly Clarkson y Katy Perry, entre muchos otros. Es muy probable que haya bailado estas canciones en un matrimonio, las haya cantado a todo pulmón en el auto o, al menos, movido la cabeza cuando sonaban en la radio. Esa familiaridad es precisamente el combustible que impulsa a & Juliet cuando uno toma asiento en el Stephen Sondheim Theatre.

Para hilar estos éxitos, la obra retoma Romeo y Julieta, o más bien imagina un debate metateatral entre William Shakespeare y su esposa, Anne Hathaway, acerca de cómo debería terminar la tragedia. Si recuerda sus clases de literatura del colegio, sabrá que Romeo, creyendo muerta a Julieta, bebe veneno. Ella despierta, lo encuentra sin vida y se suicida de dolor. Trágico. Definitivo. Eficaz.

Pero aquí Anne propone otra posibilidad:

¿Y si Julieta no muriera?

Esa pregunta se convierte en el motor del musical. En esta nueva versión, Julieta sobrevive y decide escribir su propio destino.

Sin embargo, en la práctica, el libreto —firmado por David West Read, guionista ganador del Emmy y productor ejecutivo de la exitosa serie Schitt’s Creek— resulta sorprendentemente liviano y, por momentos, forzado. La narrativa se siente menos como una historia que fluye orgánicamente y más como un puente que conecta, con rapidez, un éxito de Max Martin con el siguiente. No es un defecto fatal en un musical jukebox, pero sí deja la sensación de una dramaturgia algo superficial y dispersa.

Llama la atención considerando el talento de Read. Schitt’s Creek destacó por su humor agudo, su sensibilidad emocional y la evolución profunda de sus personajes. & Juliet, aunque tiene momentos divertidos y entrañables, rara vez alcanza ese nivel de ingenio o cohesión. Sus temas —empoderamiento femenino, autonomía, autoaceptación y la búsqueda del propio camino— son pertinentes y valiosos, pero se abordan con brochazos amplios y tono pop, más que con verdadera profundidad dramática.

Y aun así.

Como plataforma para la música de Max Martin, el espectáculo es innegablemente efectivo. Basta observar la reacción del público: la energía en la sala es contagiosa. Yo mismo terminé moviendo la cabeza al ritmo de las canciones y, en más de una ocasión, sumándome al coro de esos estribillos imposibles de olvidar. Cuando suenan los primeros acordes de “…Baby One More Time”, “Since U Been Gone” o “Roar”, el teatro vibra. En esos momentos, la historia casi pasa a segundo plano.

En definitiva, & Juliet parece diseñada especialmente para los millennials, para quienes estas canciones marcaron la adolescencia y los primeros años de adultez.

El montaje se estrenó en 2019 en el West End de Londres, donde ganó tres premios Olivier, y llegó a Broadway en 2022, obteniendo nueve nominaciones a los premios Tony, de las cuales ganó tres.

El elenco actual es un excelente vehículo para este repertorio. Gianna Harris aporta frescura y carisma al papel de Julieta, sosteniendo el espectáculo con una presencia luminosa. Teal Wicks encarna a Anne Hathaway con agudeza y autoridad, elevando los momentos metateatrales más filosos. Michael Ivan Carrier y Nathan Levy también destacan, sumando matices y dinamismo a una producción que depende tanto de la personalidad como de sus ganchos pop.

En un Broadway saturado de adaptaciones y reposiciones, hay algo digno de reconocer en un musical que se atreve a remezclar tanto a Shakespeare como al pop de fines de los noventa.

¿Es & Juliet una obra deslumbrante? ¿Hipnótica? ¿Transformadora? No, ni cerca. La historia es frágil y el libreto irregular. Pero es vibrante, enérgica y consistentemente entretenida. Y a veces —sobre todo en tiempos complejos— eso es más que suficiente.

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& Juliet se presenta actualmente en Broadway en el Stephen Sondheim Theatre, ubicado en la calle 43 Oeste de Nueva York. Las entradas están disponibles en línea y en la boletería del teatro. Además, una producción en gira recorre actualmente diversas ciudades de Norteamérica; fechas y localidades pueden consultarse en su sitio oficial.

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